jueves, 6 de octubre de 2011

El mundo se vuelve loco... ¡y yo con estos pelos!

Hoy estoy de vacaciones, así que he tenido tiempo de comer viendo las noticias, aunque habría preferido no haberlo hecho, la verdad. La invasión de Rota por parte de 6.200 americanos y unos cuantos barquitos de guerra (y la consiguiente creación de unos 1.000 puestos de trabajo estimados claramente al alza), vida y milagro de la hasta hace poco cabeza visible de Apple, un Nobel de literatura con nombre de camión que se convierte en robot, manifestaciones aquí y allí... y la reubicación de días festivos con tal de aumentar la productividad española.

Antes de nada, os aclaro que, aunque esto último es tan solo una propuesta, a algunos ya se les ponen los pelos como escarpias mientras a otros se les hace el chichi agua. A mí, por el momento, se me ha freído el cerebro al intentar entender cómo alguien ha podido incluir "España" y "productividad" en una misma frase. Sea como fuere, las patronales proponen redistribuir los días festivos de forma que estos ocurrieran únicamente en lunes o viernes, con tal de tener puentes de, a lo sumo, tres días. Nada he oído al respecto del caso especial del 6 y el 8 de diciembre (dos días que este año caerán en martes y jueves y, por tanto, pueden servir para que los que puedan se hagan con un acueducto de 9 días), pero no temáis... seguro que también nos tienen algo preparado para esas fechas. Lo que sí se ha dicho es que el 12 de octubre (fiesta nacional y mi cumpleaños, siendo este último de celebración obligada), el 25 de diciembre (Navidad o día nacional del cebo en familia) y el 1 de enero (Año nuevo o día nacional de la resaca) serán inamovibles. ¡Menudo detalle el suyo!
Es entonces cuando me pregunto si los festivos seguirán manteniendo el nombre original aun cuando la fecha no sea la correcta o si se cambiará la fecha de los hechos históricos importantes para que todo cuadre. Lo que está claro es que esta medida está condenada a la impopularidad y, quién sabe, quizá a iniciar una revolución social cuyo lema sea "En España se puede recortar en sanidad y educación, pero ni hablar de tocar los días festivos". Por lo pronto, yo tacharía esta propuesta de aceptable si y sólo si fuera acompañada de reformas que tocaran directamente a los que, con la crisis, no han perdido, sino que sólo han dejado de ganar. Pero, como no es el caso, esta propuesta se ha ganado mi NO en la pertinente encuesta de Antonia 3 Noticias. Si tengo que justificar mi respuesta, diré que, para mí, la única forma real de aumentar la productividad en España sería que todos emigráramos y nos sustituyeran ingleses, nórdicos, chinos y/o robots (Roomba incluido). Eso o que los sueldos fueran acordes con la formación y/o profesionalidad de cada uno. Id llamando a los chinos...

En resumen, otorgo un "Qué tal" verde a nuestro calendario actual porque así, como está, está más que bien.

Debo decir que la imagen poco tiene que ver con el tema, pero me ha parecido un calendario ingenioso. Aunque, qué coño, no os tengo que dar explicaciones.

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